lunes, 29 de abril de 2013

ANTIFEMINISMO: LOS PODERES DE LA BRUJA

A mediados de los 60´s comenzó a gestarse un movimiento social por demás interesante… “El feminismo moderno”, que si bien buscaba salvaguardar los (muy pisoteados hasta entonces) derechos de las mujeres, también (en la humilde opinión de un servidor) carecía de una postura lógica y racional ante el concepto de la igualdad de géneros. Porque seamos honestos, las mujeres y los hombres jamás seremos iguales.
La verdadera maquinaria detrás del feminismo de los 60´s trataba de convertir a la mujer en un hombre de segunda clase. La homogenización de género siempre ha beneficiado a las corporaciones, ya que para ellos, consumidores que deseen lo mismo son los más fáciles de complacer. Fue así que el movimiento feminista (bueno en principio) se convirtió en una moda insulsa y vacía. Como dijeran por ahí, les dieron “atole con el dedo”.
Que las mujeres tengan derecho a la educación, al trabajo digno, al voto, esos son los logros que debemos aplaudirle al movimiento feminista y es que su simple condición humana les otorga estos derechos. Lo que yo no apruebo es que algunas mujeres desviaron el camino intentando ser iguales a los hombres. Eso es lo que me parece ridículo, antiestético y antinatural. Una mujer jamás va ser igual que un hombre, porque somos diferentes física y mentalmente; por ejemplo, no me imagino a Vin Diesel modelando lencería de Victoria´s Secret ni a Megan Fox afeitándose el bigote en un anuncio de Gillette, además siendo razonables, a nivel laboral tampoco puede haber una verdadera igualdad porque no todas las mujeres pueden realizar trabajos pesados como la albañilería por ejemplo, sin mencionar que una mujer embarazada requiere interrumpir sus actividades laborales durante un tiempo, y los hombres no.
Pero no nos confundamos, esto no significa que esté tomando una postura misógina, al contrario; la mujer me parece un ser tan maravilloso, tan poderoso, tan hermoso que se me hace absurdo que siendo el VERDADERO SEXO FUERTE quieran rebajarse a nuestro nivel, al punto de tratar de imitar la condición simple y llana de nosotros los hombres. Y es que los hombres somos simples  y predecibles, nuestra única virtud natural es la fuerza bruta; por otro lado, las mujeres tienen una magia tan poderosa llamada FEMINIDAD ante la cual la fuerza bruta de un hombre parece una pulga frente a un dinosaurio. En realidad la mujer es el sexo dominante, con o sin validación feminista.
Su condición femenina les otorga a las mujeres, un misticismo intrigante, una mirada hipnotizante, una sensualidad nata que ha hecho caer imperios, un exquisito aroma que perfuma el subconsciente del hombre haciéndolo caer rendido cual esclavo a sus pies, una voz tan cautivadora que para el oído del hombre es como el canto de las sirenas a los navegantes mitológicos. La mujer no es el brazo derecho de un hombre sino lo contrario; son ellas las dadoras de vida y nosotros solo un complemento. Entonces ¿Porqué intentar ser una copia del hombre al poseer tan poderosa magia? Eso es lo que no termino de comprender. Pero aclaro, con esto no me refiero al lesbianismo (orientación que yo respeto y admiro mucho) sino a la mujer que quiere una igualdad de género por la simple necesidad de parecerse al hombre, esa es la mujer a la que yo critico.
Nunca olvides que eres una mujer, y los mayores poderes que puedes emplear como bruja dependen totalmente de tu realización personal, que en el caso de la mujer consiste en ser diferente del hombre y que esa diferencia debe ser explotada.”
- Anton LaVey-

viernes, 26 de abril de 2013

LOS BENDITOS PLACERES DE LA CARNE

“Si un hombre yace con otro de igual forma en que lo hiciere con una mujer, ambos habrán cometido una abominación; deberá matárseles, y su sangre esparcida por encima de ellos.”
-Levítico-
Tener relaciones sexuales con una persona de tu mismo sexo, azotar o ser azotado en una relación sexual sadomasoquista, probar posiciones diferentes a las convencionales, utilizar juguetes u objetos fetichistas durante el sexo o simplemente autosatisfacerte con las delicias de la masturbación, son ejemplos de deseos que TODOS podemos tener, aunque no todos queremos aceptar. La pregunta es ¿porqué sentir vergüenza por estos sentimientos tan naturales para el ser humano?; los benditos placeres de la carne.
La religión se ha encargado de mantener como tabú todos estos deseos naturales que por el simple hecho de estar vivos, poseemos. Condenando desde tiempos inmemoriales la homosexualidad, el sexo prematrimonial y la masturbación, haciéndonos creer que se trata de temas vergonzosos, impúdicos, prohibidos, pecaminosos, sucios, oscuros y hasta satánicos. Casi apuesto a que algunos lectores se están sintiendo incómodos con este texto, pues eso es gracias a la doble moral religiosa (a la que ellos llaman valores) que nos han inculcado desde niños. Pero pensémoslo religiosamente; ¿que acaso Dios no es el creador de todo?, pues si es así entonces también creó el sexo, el placer, las fantasías y los deseos sexuales, así que dudo mucho que a Dios le molesten estos temas, ya que él mismo los creó y nos dio la capacidad de sentir dichos deseos. Entonces, ¿por qué la Biblia diría lo contrario?... solo Dios sabe.
El sexo, con todas sus variantes, llámese homosexual, bisexual, heterosexual o inclusive asexual, debe ser celebrado. Celebremos esa capacidad de sentir placer que “Dios nos ha regalado”. Dejemos de sentir vergüenza por aquellas fantasías “prohibidas” que tenemos. Si tu fantasía sexual es un trío, o un intercambio swinger, o simplemente hacerlo con alguien de tu mismo sexo, hazlo, que no hay nada de satánico en ello.
Según el Papa Negro, Anton LaVey, el sexo solo es malo cuando se convierte en una adicción, es decir, cuando tu deseo sexual te impide realizar tu vida cotidiana, o cuando uno de tus fetichismos o fantasías involucra a quien no desea ser involucrado (como es el caso de la pederastia sacerdotal), pero lejos de eso, el sexo es algo tan divino que quien no disfruta a plenitud de su sexualidad, es quien realmente está viviendo en pecado mortal. Y ante palabras tan acertadas uno solo puede decir AMÉN.

domingo, 21 de abril de 2013

APOLOGÍA ADOLESCENTE

¿Quién eres tú para decirme lo que está bien y lo que está mal?
¿Quién eres tú para criticar la forma en cómo me visto y decir que soy una vil copia de modas pasadas?
¿Quién eres tú para intentar controlar mis tiempos, y decirme qué hora es la correcta para llegar a casa?
¿Quién eres tú para asegurar que no se puede amar realmente a los 15?
¿Quién eres tú para siquiera opinar qué carrera debería estudiar?
¿Quién eres tú para decirme que no puedo controlar el alcohol?
¿Quién eres tú para decir que la música que escucho es basura, si no sabes en realidad lo que representa mi música?
¿Quién eres tú para decirme que las redes sociales son malas, si ni facebook tienes?
¿Quién eres tú para creer que no sé cómo llevar una vida sexual responsable?
¿Quién eres tú para decirme qué amistades me convienen y cuales no?
¿Quién eres tú para decir que es una estupidez mi sueño de ser una estrella de rock?
¿Quién eres tú para asegurar que lo que siento no es real, si no sabes por lo que estoy pasando ni lo que estoy sintiendo?
¿Y sobre todo, quién eres tú para darme órdenes, si yo no soy esclavo de nadie?
-En respuesta a tus preguntas solo puedo decirte que, probablemente no seré el Papa, ni un famoso diseñador de modas, ni doctor, ni un gran conocedor de música y mucho menos psicólogo, pero soy tu padre, ese que paga tu escuela, los trapos (que tú llamas ropa) que te pones, el celular y la computadora con los que te conectas medio día al facebook, el que te da dinero para que lleves a tu noviecita al cine, el que compra los cd´s de la música que escuchas y además paga las entradas a esos conciertos a los que vas; además soy ese al que vas a acudir en caso de salir con tu domingo7, soy el que paga tus peditas clandestinas cuando te vas de pinta, y por si fuera poco, soy el que mantiene la casa donde duermes, y donde haces tus reunioncitas con tus amigos de la escuela.
Eso es lo que soy, simple y sencillamente tu padre… ¿alguna otra pregunta?

martes, 9 de abril de 2013

UN EXTRAORDINARIO VIAJE AL CENTRO DEL SUBCONSCIENTE


Y cuando abrí los ojos, no pude ver nada, únicamente la falta de color a mi alrededor, y en su lugar, la presencia del intenso y abrumador color negro. La oscuridad. Por más que busqué y busqué no pude encontrar ni al luminoso blanco, ni al cálido amarillo, y tampoco al fresco azul.
Fue entonces cuando escuché voces  que me llamaban, pero se oían tan lejanas y dispersas que no pude localizar ni el origen y mucho menos comprender lo que intentaban decirme. Solo pude rescatar de entre tanto murmullo, mi nombre, repetido una y otra vez, de manera insistente… “Osvaldo, osvaaaaaaaaaaldo, osvaldoooooooo”.
De repente todo se iluminó. Y mis pupilas totalmente dilatadas por la sorpresiva llegada de la luz, comenzaron a visualizar lenta y progresivamente las imágenes a mi alrededor. Se trataba del desierto. Infinitas dunas de arena me rodeaban, coloreadas de luz y sombra por el intenso sol que desde el cielo, parecía ser la única muestra de vida a kilómetros, además de mí.
Ahora que podía ver el terreno a mi alrededor, me decidí a explorarlo dando un paso al frente, y de inmediato sentí un enorme vértigo (de ese que sientes en el estómago), e instintivitamente cerré los ojos. Dos segundos después abrí nuevamente los ojos solo para darme  cuenta de que algo me había arrebatado de la arena. Estaba flotando. Pero no sólo eso, estaba dejando la tierra a una velocidad impresionante. Algo me estaba llevando al cielo, y en pocos segundos ya podía ver la totalidad del desierto bajo mis pies, y después, el definido contorno de la arena encontrándose con el mar. A  mi alrededor las nubes, como un gran valle de algodón cuyos contornos se definían a veces y a veces no.
No pasó mucho tiempo antes de que hubiera atravesado ya la termósfera de la Tierra, o sea que me encontraba a más de 300 kilómetros del suelo, y pude saberlo porque a mi alrededor comenzaba a oscurecerse, dejando abajo el cálido color blanqui-azul del cielo y entrando en su lugar el oscuro azul marino del espacio, convirtiéndose en poco tiempo en un tapiz negro lejano, cubierto de incontables puntos luminosos.
A lo lejos podía ver ya la redonda forma de la Tierra, que parecía mirarme nostálgicamente por haberla abandonado sin explicación alguna. Y junto a ella la Luna blanca, sumergida en un soberbio silencio. A kilómetros a mi derecha un enorme círculo incandescente que parecía estar vivo, ya que a diferencia de la Tierra y la Luna, parecía estar moviendo cada centímetro de su cuerpo. Estaba impresionado, era un espectáculo que no se puede transmitir con simples  y corrientes palabras, había que vivirlo.
Cuando volví en mí comencé a sentir un inmenso frío y con él, miedo. Miedo  a no saber qué seguiría ahora en este bizarro viaje. Un incómodo sentimiento de aprehensión empezó a molestarme, pues pensé que tal vez alguien estaba haciendo esto, y me daba miedo pensar en quién o qué era ese responsable. Me sentí observado. Pero eso terminó pronto, ya que una inesperada sensación de nauseas hizo que lo olvidara.
Mi estómago se comprimía, mientras yo, suspendido en mitad de la nada, comencé a marearme y a sentir unas tremendas ganas de vomitar. Y cuando se hicieron incontenibles, de mi boca salió un destello luminoso; se trataba de un arcoíris, pero no venía solo. Tras él, una serpiente de varios metros de largo salió de mi boca, y tras de ella, agua. Mi boca parecía una cascada, en la cual ya se podían visualizar pequeños seres marinos, entre peces, medusas y uno que otro crustáceo. Al término del agua, le siguió una nueva cascada, pero ahora de arena. Podía sentir como raspaba mi paladar mientras salía. La sensación en mi cuerpo mientras esto sucedía, lejos de molesta, era como de alivio. Veía cómo todo lo que salía de mí, se perdía en la inmensidad del infinito espacio.
Pero estaba por terminarse aquella cascada. Comenzaron a salir órganos; un corazón, seguido de pulmones, unos larguísimos intestinos, un cerebro; todos ellos entre un baño de coágulos y restos de vísceras y huesos. Y al final una cascada roja. Mi miedo regresó al ver que estaba perdiendo mis entrañas sin poderlo evitar ya que no podía cerrar la boca, mi quijada estaba trabada, pero además mi cuerpo empezó a perder su color; me estaba poniendo transparente. Y así, cuando la última gota de sangre salió de mi boca, apenas y me podía ver en esa oscura inmensidad. Levanté mis manos y podía ver a través de ellas a las estrellas. Mi cuerpo se sentía totalmente vacío; podía atravesarlo con mis manos o viceversa.
Y luego, la caída. Empecé a acercarme a la Tierra nuevamente a una velocidad impresionante. Dejé el frío espacio en cuestión de minutos. Poco a poco fui atravesando de regreso las capas de la atmósfera, pudiendo casi definir cada una de ellas, pues el color a mi alrededor cambiaba progresivamente;  de negro a azul marino, luego rojo, rosa, naranja, amarillo, blanco y azul. Estaba cayendo y no podía evitarlo, y lo peor es que me dirigía a tierra firme. Poco a poco la imagen de un continente se fue agrandando para mí, hasta que en medio de él pude definir a México, y en un punto de su inmenso territorio, una ciudad se estaba comenzando a formar; era sin duda la Ciudad de México. A los pocos segundos el mapa ya me era familiar. Se trataba de mi poblado, luego mi colonia, y mi casa. Sí, estaba justo sobre mi casa, viendo a escasos metros el impermeabilizado techo rojo que la cubre. Estaba dirigiéndome hacia ella. El impacto era inminente. Yo, totalmente convertido en vértigo puro, mi mente en blanco.
Y justo cuando me encontraba a escasos 5 metros de la losa, cerré los ojos…
……..

Cuando los abrí de nuevo, estaba en mi cuarto, recostado en mi cama. El sol se filtraba por la ventana y el reloj en mi pared marcaba las 2 pm. Todo era aparente tranquilidad. Cuando me incorporé sentí de inmediato como si mi cerebro se hubiera soltado dentro de mi cabeza, cual yema dentro del cascarón, acompañado de un intenso dolor. Mi boca totalmente seca. En el espejo un Osvaldo, algo descolorido, pero ya no transparente. Entonces descubrí con un alivio infantil que todo había sido un sueño. La resaca que sentía, era simplemente resultado de aquella noche de copas a la que asistí el día anterior, la que por cierto, recordé con una sonrisa.
Y aunque no podía recordar los detalles de aquella noche de parranda, me dije a mí mismo, “¡Qué buena peda la de anoche!”.
Al salir de mi departamento para ir a buscar el “bajón” para la cruda, me encontré a mi casera lavando las escaleras del edificio…
“Buenos días, Doña Carmen, ¿cómo amaneció usted?”- le pregunté.
Entonces, con una mirada de puñal se dirigió hacia mí- “¡Ya ni la chingas, cabrón!”
“¿Pero qué pasó?”- pregunté extrañado.
-“¡Que ayer te fuiste de borrachote!, ¿qué no piensas en tú salud o qué?”
“Pues sí, pero estuvo relax, además siempre llego a mi camita, sea como sea, eso es lo importante, ¿no?”- le respondí.
“¿Seguro que llegaste a tu camita?”-me preguntó con notable sarcasmo mientras a mi se me descomponía cada vez más el semblante por la extrañeza. Entonces continuó… “Hoy, a las 7 de la mañana cuando abrí la puerta del edificio para salir a tirar mi basura, la puerta se vino sobre mí, pues detrás estabas tú, recargado en ella, totalmente tieso con la llave en la mano. Caíste en mis pies, estabas todo frío. Te hablaba y te hablaba pero no respondías. Me asusté e intenté levantarte, pero no pude, y en eso pasó el vecino del 7 y me dijo: yo le ayudo señora. Cuando te cargó te echó en su hombro y que le vomitas todo su traje, ya se iba a trabajar. Te subió hasta tu departamento, y mientras, tú fuiste vomitando todas las escaleras. Ya arriba te echó en tu cama y el pobre se tuvo que ir a cambiar de ropa para su trabajo… interesante historia, no? O qué, enserio no te acuerdas?”.

sábado, 6 de abril de 2013

LOS ATEOS NO ALCANZAN LA GRACIA DE DIOS

Recuerdo cuando de chico, mi abuela me decía (tétricamente), “tienes que obedecer los 10 mandamientos de diosito, para que cuando te mueras, te vayas al cielo con él y no al infierno con el diablo”. Y yo, obviamente hice lo posible para seguir al pié de la letra esos 10 mandatos divinos y así no salir de la gracia de Dios. Y durante mucho tiempo fue así, hasta que un buen día, durante la adolescencia, comencé a dejar de SOLO CREER POR QUE SÍ, y empecé a preguntarme ¿PORQUÉ DEBO CREER? Comencé a usar el más grande “regalo de Dios” para el hombre: EL RAZONAMIENTO.
Abrí mi mente a otras posibilidades. Fue entonces cuando caí preso del diabólico ateísmo. Y así ha sido hasta ahora. Cabe puntualizar que ateo significa únicamente no creer en la existencia de Dios, y no (como muchos creen) que sea satánico, asesino, pederasta, o que lleve a cabo rituales con sacrificios humanos y cosas por el estilo. Repito, sólo significa no creer en la existencia de Dios.
Pero ser ateo trae consigo una consecuencia divina; violar el primer y más importante mandamiento de la Ley de Dios (“Amarás a Dios sobre todas las cosas”), lo que conlleva a una eternidad en el infierno por los siglos de los siglos, amén. Lo cierto es que según dice la Biblia, si te arrepientes de tus pecados el día del juicio final, serás perdonado por Dios y podrás entrar al paraíso. Y entonces me surgió una duda; en el supuesto de que todo sea verdad y que realmente Dios y el día del juicio final existen… ¿quién merece más el castigo divino, un hombre que en vida fue ladrón, asesino y pederasta y al final simplemente se arrepintió o un hombre que llevó una vida sana pero que no creía en Dios y no se arrepintió? La respuesta divina, en mi opinión, es tanto incoherente como injusta.
En palabras de mi abuela: “los ateos igual que los asesinos, no alcanzan la gracia de Dios, así que tienes de dos sopas, o te arrepientes o te arrepientes”.

viernes, 5 de abril de 2013

PRIISTA EN EL PAÍS DE LAS MARAVILLAS

A ti, priista por convicción, te pregunto; ¿de dónde sacas las fuerzas para levantarte cada día sin sentir pena por ti mismo, sin sentir vergüenza por tu elección política, o sentir culpa porque el candidato por  el que votaste ciegamente, ha demostrado no sentir una sola pizca de patriotismo?
Y es que en verdad comprendo a quienes, a cambio de beneficios económicos, laborales o de cualquier otro tipo, apoyan y/o siguen apoyando el movimiento político del Partido Revolucionario Institucional, pero, ¿hacerlo con una sincera convicción y fé ciega?, eso es lo que de verdad no alcanzo a comprender.
Un candidato que no tiene un nivel de cultura apropiado para su puesto (es ni más ni menos que el Presidente de la República Mexicana y no puede señalar correctamente tres libros que haya leído, además de que desconoce el significado y siglas del Instituto Federal de Acceso a la Información; IFAI)y un partido que ha sido cuna de las peores atrocidades contra México (La matanza de Tlatelolco, el saqueo de Salinas de Gortari, la devaluación de la moneda mexicana, los narco presidentes, la venta de Teléfonos de México a Carlos Slim, el oscurantismo televisivo gracias al imperio PRI-TELEVISA que mantuvo y mantiene al pueblo ciego de la realidad, el abandono del campo, etc.), son solo algunos motivos por los cuales, en mi opinión, cualquier mexicano con un poco de amor por su país, debería rechazar esta orientación política.
Ahora bien, me salen con eso de “un PRI joven”, “una nueva generación de priistas”, “un PRI que ha evolucionado para satisfacer las necesidades del México del siglo XXI” y yo les pregunto, ¿es enserio o es un mal chiste? Por que seamos honestos; el “nuevo PRI” no ha demostrado un solo indicio de cambio verdadero, ni durante su campaña, ni durante los meses que lleva en el poder. Pudimos ver en la reciente campaña del PRI los mismos crímenes de antes; la compra de votos con  las tarjetas SOPRIANA, las ya trilladas falsas promesas de campaña, el fraude electoral que favoreció su victoria, etc. Y a meses en el poder ya podemos hablar de la misma intención de privatizar PEMEX como en los viejos tiempos del dino-PRI, así como del desinterés por el pueblo que los ha caracterizado por años, con la actual “reforma anti-educativa”, el atentado contra la libertad de expresión (Carmen Aristegui, Horacio Villalobos) y su propuesta de aumentar el I.V.A. a alimentos y medicinas. Entonces amigo priista, insisto, ¿de verdad crees en esa patraña de  “el nuevo PRI” o simplemente vives en el país de las maravillas?
Con esto, aclaro, no quiero decir que tal o cual partido político sea el más indicado para gobernar nuestro país, y es que la triste realidad es que todos tienen “cola que les pisen”, más bien quiero decir que, por simple sentido común, si hay una tienda donde me han dado mal el cambio durante años, lo mejor sería dejar de ir a comprar ahí; o si una marca de pan dulce me ha salido rancia siempre que la compro, pues mejor cambio de marca; o si comer mariscos siempre me provoca alergia, no hay que ser un genio para saber que tengo que evitar los mariscos, o no?

¿TELEVISA TE IDIOTIZA?

Para todos aquellos letrados intelectuales de izquierda que opinan que Televisa es una empresa que solo trae ignorancia a nuestra sociedad, tal vez les interese leer este blog.
Díganme ¿Cuántos de ustedes no crecieron viendo "El chavo del 8", "Chiquilladas", "Odisea Burbujas", "En familia con Chabelo" y otros programas que transmite o transmitía Televisa? Estoy seguro que la respuesta es: nadie.
Desde sus inicios, Televisa ha demostrado tener un compromiso con la sociedad, que es ENTRETENER, nunca educar, eso que quede bien claro. Emilio Azcárraga Milmo, fundador de la empresa siempre aseguró que la labor social de Televisa era, es y será la de llevar un entretenimiento gratuito a la población mexicana, y eso es creo yo, lo que ha hecho hasta ahora.
¿Cómo podemos reprochare algo a una empresa que nos ha dado tanto? Después de un difícil día en la escuela, en el trabajo, en el caos del tráfico, de la inseguridad y toda la gama de problemas sociales que tiene  nuestro país, es necesario un buen momento de esparcimiento y des estrés, y qué mejor que sintonizando el extenso surtido rico de programas que ofrece Televisa.
Apuesto a que Carlos Monsivaís llegó a chutarse un capítulo de Big Brother, o que Cristina Pacheco alguna vez se estremeció viendo "María Isabel".
Además es gracias a  programas como "Siempre en Domingo" que hoy tu música favorita salga por Telehit.
Televisa nos ha mal informado y distorsionando las noticias a favor del gobierno. Eso es explicable; con una empresa de tal poder de difusión es obvio que el gobierno quiera utilizar su espacio para promoverse, manipular al pueblo y sobre todo, crear un medio de distracción tal, que la gente pierda (al menos momentáneamente) el interés en los asuntos del gobierno. Si Enrique Peña Nieto te dijera “Necesito un favor tuyo y a cambio voy a remunerártelo generosamente, pero si no lo haces, te carga la ching…!” dime, ¿tú que harías? Y eso no significa que seas una mala persona, simplemente sabes lo que te conviene.
Televisa llena de ignorancia al pueblo mexicano. Eso es tan falso como el certificado de secundaria de Peña Nieto. Si eres de esos que piensan que Televisa te idiotiza, dime ¿Quién demonios te dijo que el Canal de las Estrellas era educativo, o que para aprender ortografía tenías que ver Galavisión? Nadie discute el bajo nivel cultural de las estrellas de Televisa, pero sí, que esperes aprender algo de ellas. Acéptalo; Maribel Guardia no te va a enseñar otra cosa que no sea anatomía básica y López Dóriga nunca te va a enseñar inglés.
Entonces, si sigues creyendo que eres un idiota gracias al efecto que Televisa deja en tí, piénsalo mejor, tal vez Televisa no tenga nada que ver con ello.